"Esta ruta en California nos deja momentos inolvidables.
Hoy, sin más, sin previo aviso nos han sorprendido las ballenas.
Sí! El animal más grande del mundo se codeaba cerca de la costa no muy lejos de nosotros.
Llegando a la playa me dice Gyspi "hey mira!" Y ahí delante nuestro aparecieron los chorros que tiran las ballenas y vimos como sumergían sus colas.
Comí rápido para poder ir a las rocas a ver si se podían ver mejor desde ahí.
Y efectivamente el océano se postraba ante nosotros y las ballenas se deleitaban de la superficie para coger oxígeno.
Pasamos horas encaramados a las rocas de la costa observándolas de lejos pero viéndolas.
Hasta el salto de una de ellas y el aleteo de otra con su aleta derecha pudimos ver! Otras veíamos los chorros, las colas y las jorobas inmensas de este animal sin igual.
Gypsi se atrevió a bañarse por unos segundos en esta agua helada pero jamás olvidaré su cara de apuro al sacar la cabeza del agua!
Dormimos cerca de las ballenas a un lado de la carretera como tantas otras noches en la ruta 1.
Sobre las 23:30 horas empezaron a golpear la puerta y unas luces nos iluminaban tanto como si se hubiera echo de día, yo en mi aturdimiento pensé por un momento que se había echo de día y alguien nos despertaba.
Gypsi más avispado que yo habló con el policía, este nos dijo que no podíamos dormir ahí y que buscaramos un camping.
Buscar un camping a las 12 de la noche este si que tiene guasa pensamos adormilados.
Encendimos el motor y nos encaminamos a un centro comercial a unos kilómetros de ahí dónde encontramos caravanas y coches y ahí pasamos la noche.
A la mañana nos dirigimos al mismo lugar para hacer un trekking.
Volvimos a toparnos con las ballenas y esta vez encontramos además a unas focas y unos leones marinos tomando el sol en las rocas, donde en la mañana la marea está baja.
| Leones marinos |
Caminamos y pasamos por un museo donde me prestaron unos binoculares, feliz como una niña pude disfrutar de las ballenas y las focas viéndolas mucho más nítidas y cerca.
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| Contemplando el océano |
Nos explicaron que hay un gran hondo en este lugar lleno de biodiversidad y placton y es por ello que las ballenas acuden allí, tan sencillo como eso, acuden por comida.
Regresando y después de comer en la combi nos decidimos a ir al puente Brixby y hasta donde la carretera nos llevara pues debido a las fuertes lluvias del invierno muchas piedras calleron y hubo un deslave de lodo por lo que la carretera está cortada durante unos cuantos kilómetros y debíamos de volver por dónde habíamos venido para volver a cogerla más adelante.
Brixby Bridge y Big Sur
Encontramos fantásticas vistas de las montañas que se unían en una magnífica sintonía con el mar, playas de arena y otras rocosas, cascadas que aparecían de entre las rocas y dos exuberantes puentes que se construyeron hace unos 85 años en medio de esta icónica estampa paradisíaca.
Merecedores de un gran festín en un sitio tan hermoso pasamos por Rocky Point a echar unas fotos y a ver el bello restaurante que lo tutela.
Con nuestras pocas monedas en el bolsillo, seguimos camino a regañadientes y compramos con centavos sueltos una cerveza en la gasolinera.
Al menos esa si que la íbamos a disfrutar! Encaramados a nuestro lugar favorito, observando la puesta de sol y las ballenas en el horizonte."
"Esta ruta huele a flores, a mar, huele a una mezcla de olores agradables que recuerdan al mejor perfume.
Acostumbrados al Mediterráneo, dónde el calor es sofocante en verano y el agua se calienta hasta casi ser demasiado a mediados de agosto nos sorprende mucho sentir está brisa de mar que te pone la piel de gallina, la niebla que a veces va y viene y el agua helada del océano.
Hoy conducimos unas 3 horas por interior por la 101 bordeando la ruta 1 que está cortada para llegar a Cambria dónde prometimos enviar una postal a la madre de Bayne.
Conduciendo hacía calor, es por eso que nos sorprende el calor de un sitio y el clima templado de la costa que hace que te abrigues a la tarde para ver la puesta de sol y dormir.
Con tan pocos kilómetros de diferencia las temperaturas son distintas.
Llegas al pie de la playa con ganas de darte un chapuzón y pronto cambias de idea al sentir la fría agua en tus pies y esa brisa que no te deja sudar.
Después de enviar la postal y comer en la playa seguimos camino y llegando a San Luis Obispo decidí darle un capricho a Gypsi y llevarle a una cata, no de vinos si no de cerveza!
Llegamos a un sitio parecido a un bar de Berlín, con decoración en madera y graffitis, sillones vintage, una terraza a base de palets y un par de sillas entre las plantas. Nos atendió una muy simpática chica de Puerto Rico y tras ver nuestra indecisión por qué cerveza tomar y los precios nos dejó degustar todas las cervezas!!
Al cabo de un rato comenzaron a tocar un par de músicos y bandas, algo de country, de rock...
Al anochecer buscamos dónde pasar la noche y la aplicación de IOverlander nos llevó a un lugar en una bahía en la que aparentemente no había que pagar pero al llegar te topabas con un cartel de 52$ la noche por caravana...
Preguntamos a un señor que andaba disfrutando del atardecer cerca de su caravana y este nos invitó amablemente a quedarnos en su misma parcela.
Le regalamos a Jim una postal para agradecerle el gesto y hablamos un rato con él. Nos dejó bien claro que si teníamos algún problema por favor le avisáramos. Tras cenar fuimos a dar un paseo y al baño y al regresar la policía o seguridad o quien demonios quieran que fueran vinieron a decirnos que éramos como una caravana y que sólo se podía una caravana por parcela, graciosos le dijimos que la combi era más pequeña que la mayoría de los coches de alrededor que cargaban a las monstruosas caravanas que nos rodeaban y que Jim nos había invitado.
El pobre chico anunció que su superior vendría en un rato para decirnos si debíamos de pagar o no o que.
Apagamos las luces y cerramos los ojos y prometí a Gypsi que si venían se las verían conmigo, que no nos íbamos a ningún lado a las 10 de la noche.
Al día siguiente me desperté con voces y comprobé que como pensaba no había ocurrido nada.
Al parecer acudieron en la mañana a hablar con Jim quien dejó bien claro los echos.
Por supuesto no pagamos nada y no hubo ningún problema.
Gracias a Jim una vez más por dejarnos dormir ahí.
La verdad empezamos a estar acostumbrados a California, California la rica. Pues todo se paga aquí y bien caro. Ni en México ni en los demás Estados tuvimos problemas con la policía o prohibida la pernocta en un tipo de párking u otro. Pero aquí las señales de no párking se suman, los campings o como lo de aquella noche, zona pública en la carretera con un mero servicio de baños, hasta las duchas se pagaban aparte, se pagan y bien caros.
Continuamos ya nuestra ruta soñando con México donde volveríamos en unos días y nos topamos con inmensas plantaciones de fruta y verdura junto a pozos de petróleo y señales de "trabajo" en español a la entrada de los invernaderos o plantaciones.
En contraste una vez más llegamos a la tarde a Malibú Beach, seguro todos escucharon hablar de aquí, el sitio de donde se ven las fotografías de los famosos en las revistas, de donde provienen las famosas mechas californianas y los bronceados más exquisitos. Pues ahí mismo dormimos junto a la casa de Tom Hanks y de vete tu a saber quién más.
Pues si no es por la policía yo duermo donde quiero en este mundo y amanezco donde me plazca."
Y aqui os dejamos con un video con diferentes sitios, paisajes y vivencias en la Highway 1:
All you need is road on the famous Highway 1 from Jaume Garcia on Vimeo.
©Lulu von Boom. Todos los derechos reservados






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