"Llegamos a Guerrero Negro con el tanque de gasolina vacío. Desde 100 km antes de Cataviña hasta unos cientos de Km después no hay gasolineras, más que lugares dónde comprarla por galón y bien cara. Después de un par de semanas en Cataviña la combi llegó con la suficiente gasolina a la gasolinera. Nos acercamos hasta Puerto Viejo dónde vive Lala y su familia, allá tienen además su negocio. Doña Socorro insistió mucho en que fuéramos a conocer el lugar y la familia. Sin duda disfrutamos mucho nuestra estancia ahí. Es una bahía dónde se pueden ver delfines, manta rayas, ballenas, mucha vida marina y muchos tipos de aves. El lugar es bellísimo mezclado con la simplicidad natural de muchos hogares mexicanos. A un lado tienen el restaurante, unas palapas y al otro lado la casa. Así pueden vivir todo el año ahí. De echo trabajan en la pesca, captura de pulpo y crían ostión del Pacífico...
Viajando por el mundo cambiando vidas