" Nos comen los mosquitos en el paraíso. Seguimos en Oaxaca lugar lleno de playas inmejorables. Algunas atestadas de gente, otras vírgenes. Salimos de un sitio que no hubiera querido dejar... Una palapa y un par de pescadores constituye toda la vida humana que hay en el lugar. El resto son rocas, arena blanca, dunas, vegetación, aves y cangrejos de todos los tamaños, peces, conchas, caracolas... Un lugar para vivir en paz. Cruzando unos acantilados llegamos a otra playa desierta y ahí quise quedarme. Siendo cada vez algo más ermitaña me hace disfrutar de la soledad y austeridad de lugares así, que son pocos. El ser humano está en casi cualquier lado y es fácil adivinar porque molesta su presencia. Es un ser que sólo ve como sacarle provecho a las cosas. Explota todo lo que se encuentra en su propio beneficio y mancha cada lugar con sus interminables residuos. Va a una playa desierta a pescar, ¿porqué no llega tan sólo a disfrutar? ...
Viajando por el mundo cambiando vidas