"Pronto va a cambiar el solsticio y comenzará el de verano, el calor ya está aquí, es sofocante en Utah y tan seco que te obstruye la nariz.
El día de hoy ha sido uno de esos días mágicos en nuestra vida viajera que suceden a veces y siempre sin previo aviso.
En la mañana desayunamos fuerte, arroz, huevos, verduras, tortillas de maíz y fruta. Entonces conducimos hasta el Bryce Canyon, que nos quedaba a tan solo 3 millas.
Pasamos el día en él. Primero lo vimos desde arriba haciendo un trekking que lo sigue.
Espectaculares formas rocosas en forma de churros, combinados con pinos y arcos. Una vista espectacular sin igual. Los colores predominantes son el rojo, naranja, rosa, marrón, verde... No puedes dejar de mirar su magnificencia.
Tras una pausa en la sombra nos dirigimos a una ruta más larga que bajaba hasta esos churros y cruzaba casi la mitad del cañón.
Nada más bajar unos pies, nos chocamos con esas formaciones a ambos lados como protegiéndonos del exterior, yo me sentí en un país árabe de pronto en algún lugar de Las 1000 y una noches.
El lugar le dicen Wall Street, la boca se te queda abierta por la belleza del lugar, exuberante y especial.
Durante el par de horas que duró la ruta no podíamos dejar de fotografiar y mirar.
Al llegar arriba, estábamos sudando y no nos quedaba agua asique encontramos un grifo y hasta nos lavamos el pelo debajo de él.
Una vez refrescados tomamos el autobús de vuelta al párking y al Visitor Center donde nos pusimos a pensar que sería lo siguiente.
Despues de estar con Mikki y Thomas decidimos visitar estos parques naturales pero ahora nos encontrábamos en una encrucijada, seguir sudando en Utah, bajar de nuevo a Arizona visitar el Gran Cañón y a nuestros amigos, o ir ya para California.
Al llegar a la Mariquilla, nos encontramos con una bella sorpresa, en el limpiaparabrisas habían unos cuantos billetes superpuestos y una nota.
| Dólares en el parabrisas |
La nota fue muy divertida, como si de una película de Tarantino se tratara decía algo así:
"I need a haircut, come to campground when dark, I have money "
También hicimos un nuevo amigo viajero que nos contó sobre otros bellos lugares en los Estados Unidos.
Al final decidimos esperar al día siguiente y disfrutar de la tarde haciendo una hoguera y comer Mushmellows al fuego, que nos regalaron en la donación que nos dió la iglesia de Boulder City.
En un viaje de este tipo siempre aparecen imprevistos y aquel día no fue diferente. Arrancar la combi nos fue imposible. Pues nos pusimos a empujar y tampoco.
Una mujer, Heather, con caravana y dos hijos paró y nos dijo que sí nos podía echar una mano, nos dejó los cables para intentar encender el motor creyendo que era la batería el problema. No la dejaron aparcar en ese lugar y se fue a aparcar a la zona de caravanas prometiendo que volvería en seguida y así fue. Encontramos un suizo que nos ofreció su coche pues con cables pero sin coche estábamos igual de perdidos.
La Mariquilla seguía sin arrancar. El siguiente coche paró, era la familia Collet, con Mark el padre que un rato antes nos había echo una entrevista para YouTube.
BusyDad RV Life
https://www.youtube.com/channel/UCi-qFSe7IRIK0boXXPSkAwg
Ahí estaban todos los hombres mirando al motor pensando en qué podría ser mientras yo andaba al volante a las órdenes de ellos.
Un trabajador del parque, Héctor que hablaba español se dirigió a nosotros. Nos dijo que la grúa no llegaría hasta mañana y que en el pueblo había tan solo un mecánico. Amablemente nos dijo que podríamos dormir en el parque si no podíamos solucionar el problema y al día siguiente llamar a la grúa.
Un escalofrío cruzó nuestra espalda, sabiendo que no podríamos pagar la grúa y pensando en porqué no hicimos el seguro.
De pronto apareció una pareja de la nada, que se puso a checar el motor igualmente, ya éramos unas 12 personas ahí y la Mariquilla seguía parada.
El hombre, Chris mandó a su mujer a buscar su caja de herramientas al coche y con mucha maestría por parte de ambos se pusieron a manipular a La Mariquilla. Resulta que Chris había trabajado con este tipo de coches ya antes y en seguida encontró el problema.
Una bujía que dejó de funcionar, la sacó, la limpió y volvió a ponerla. El motor encendió sin problema.
Agradecimos a todos su colaboración, amabilidad y les deseamos buen viaje, igual ellos a nosotros.
Fuimos ya anocheciendo al pueblo a comprar una Coca-Cola para tomar unos cubatas al fuego agradeciendo tan lindo día. John nos había regalado en su mudanza unas botellas de ron que guardábamos con mucho cariño para momentos especiales. Y pues en la vida de viaje los hay mucho más a menudo que en la vida cotidiana.
Compramos la Coca-Cola y charlamos con unos conductores de autobuses que nos compraron postales y nos regalaron una pegatina para la combi y una combi en miniatura. Parecían entusiasmados con nuestro vehículo y con nuestro viaje.
Al fin llegamos ya de noche a una zona de acampada libre y prendimos el fuego. Gozamos de un maravilloso final del día."
©Lulu von Boom. Todos los derechos reservados














Comentarios
Publicar un comentario