Visita al Volcán de Masaya


Playas de Nicaragua


Isla de Ometepe
"Tumbada en la húmeda cama de la combi, sigo escuchando ese sonido incesante de las gotas caer. Comienzo a sentirlo insoportable, como sentirían el sonido de las bombas en Berlín o el de las ratas pasando en los calabozos. Un sonido que es continuo desde hace 1 semana, llueve sobre mojado.
Llueve y llueve.
Una mañana de esta semana desperté sobresaltada, rápidamente advertí que continuaba lloviendo me giré entonces para intentar seguir durmiendo y me di cuenta de que el colchón sobre el que estaba está mojado, la sábana, todo.
La nueva rutina es pasar el día intentando secar la combi y los trapos y camisetas que ponemos estratégica mente en los lugares donde filtra el agua. Abrir puertas y subir el techo en los momentos en que para de llover, cerrar todo rápidamente cuando comienza a llover de nuevo.
Observar la lluvia, oler la humedad y sentirla en el ambiente,en tu ropa, en tu casa rodante que huele a rancio.
Extraño una casa con sábanas limpias y secas, una buena taza de té mirando por la ventana la lluvia, un retiro. "







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